Por qué cobramos la infraestructura por consumo y no por mensualidad fija
Una mensualidad fija esconde el riesgo del consumo real. Cuando el catálogo crece, alguien paga la diferencia en silencio. Este es el modelo que lo evita.
El catálogo que vende, el motor que cobra, la cola que produce y el tablero que decide. En un solo sistema.
Construido sobre
Tecnologías en producción hoy. No son sellos de certificación.
Ninguno de estos problemas se arregla con más gente ni con más horas. Se arreglan una sola vez, y quedan arreglados.
El negocio corre sobre un Excel que se rompe cada vez que alguien lo toca, nadie sabe cuál es la versión buena, y si esa persona se va de vacaciones se va la operación con ella.
Precio, stock, tallas, estado del pedido. Las mismas cinco preguntas todos los días, ocupando a alguien que debería estar haciendo otra cosa.
Comprometes una entrega sin saber la carga real del taller, y después alguien tiene que llamar a disculparse. El costo no es la disculpa: es el cliente que no vuelve.
Alguien cuadra pagos a mano contra la cartola, anota quién pagó, y cruza los dedos para que nadie se haga pasar por ti en otro canal.
Se vende harto, pero al cierre del mes el número no cuadra con la sensación. Sin costo por unidad, el margen es una corazonada.
El catálogo por un lado, la contabilidad por otro, el despacho en una planilla aparte. Cada traspaso entre ellos es una persona copiando y pegando.
Si te reconociste en dos o más, hay algo que ordenar.
Solicitar diagnósticoUn prisma no crea la luz: la descompone y la ordena. Eso hacemos con la operación de una empresa — el catálogo que vende, el motor que cobra, la cola que produce y el tablero que decide, cada pieza en su lugar y todas conversando entre sí.
Antes de escribir una línea miramos cómo trabajas hoy y dónde se te van las horas. La primera pieza se elige por retorno, no por gusto.
No hay un producto cerrado que haya que calzar a la fuerza. Cada pieza se diseña para el negocio que la va a usar, y se enchufa sobre la anterior.
Fechas calculadas sobre la cola real, márgenes por producto, atribución por campaña. Cada número que ves acá lleva su origen al lado.
Tus datos en tu cuenta, tu dominio, tu código. La infraestructura se cobra por consumo real, nunca por un número fijo adivinado de antemano.
No vendemos un producto cerrado con una lista de funciones. Miramos cómo trabajas, elegimos la pieza que más devuelve y esa se construye primero. Lo de abajo son ejemplos del tipo de sistema que sale de ahí, agrupados por área.
Mostrando 12 ejemplos de Todas.
Responde precio, stock, tallas y estado del pedido a toda hora, y deriva a una persona cuando la conversación lo pide.
Reemplaza el grupo de WhatsApp de los domingos. El servidor asigna por orden de llegada, no una persona interpretando mensajes.
Campañas de Meta y Google administradas desde un panel, con cada venta atribuida a la campaña que la trajo.
Tu vitrina con precios, stock real y filtros. Es la base sobre la que se enchufa todo lo demás.
Abono y pago total con confirmación automática. Se acabó revisar transferencias una por una.
El celular como caja. Se escanea, se registra la venta y el stock presencial y en línea quedan en un mismo número.
El cliente elige transportista y sucursal al pagar, y la orden de despacho se genera sola.
Cada venta registrada con su costo por producto, para saber qué deja margen y qué solo da vueltas.
La cola de trabajo con fecha comprometida y el cálculo automático de hasta dónde alcanzas a comprometerte.
Cuánto material queda y cuántas unidades alcanzas a producir, con alerta antes del quiebre y no después.
Un código por pedido, una página pública donde el cliente ve en qué va, y un verificador contra suplantación.
Quién puede ver qué, quién cambió qué y cuándo. Cada rol ve exactamente lo que necesita para trabajar.
Si lo que necesitas no está en esta lista, es porque la lista es un ejemplo y no un catálogo. Conversemos.
Cinco etapas construidas sobre los principios de Lean. Cada una termina con algo en tu mano y cada una ataca un desperdicio concreto: tiempo, esperas, retrabajo. Toca una etapa para abrirla.
Usa las flechas para recorrer las etapas y Enter para abrirlas.
Etapa 1 de 5: Entender qué duele y cuánto cuesta
Antes de proponer nada hay que saber qué se está pagando hoy por hacerlo a mano. El valor lo define tu operación, no nuestro catálogo.
Un diagnóstico escrito con el costo estimado de seguir igual y sus supuestos a la vista.
Sobreproducción: construir funcionalidades que nadie pidió porque nunca se preguntó qué dolía.
Una a dos semanas
Mueve los controles con los números de tu operación. Es una estimación y se presenta como tal: los supuestos están a la vista, abajo del resultado.
Para operaciones en Chile.
Ahorro mensual estimado actualizado: $902.026 al mes.
Estimación referencial construida con los supuestos de arriba. No reemplaza una propuesta: sirve para ordenar la conversación con tus números delante.
Revisar estos números contigoPrisma 137 es una consultora de automatización con base en Santiago. Así trabajamos.
Quien te escucha en la primera reunión es quien después escribe el código. No hay capas intermedias que traduzcan lo que dijiste.
Con base en Santiago de Chile. Conocemos Transbank, Khipu, Starken, Chilexpress, la boleta y el SII, porque son parte del día a día de las operaciones con las que trabajamos.
Antes de escribir una línea de código: alcance, fases, qué entra y qué no. Sin sorpresas a mitad de camino.
El día de la entrega no termina el trabajo: recién ahí el sistema se encuentra con la realidad. Ahí seguimos.
Si tu pregunta no está acá, escríbenos y la respondemos derecho.
Sí, y de hecho es donde más se nota el cambio. En una empresa chica, dos personas dedicadas a trabajo repetitivo son una parte enorme del equipo. El tamaño no define si conviene: lo define cuántas horas al mes se van en tareas que una máquina puede hacer.
Depende de la pieza, y por eso se trabaja por fases. La primera entrega apunta a semanas, no a meses: se elige el problema que más duele y se resuelve completo antes de seguir. Un plazo real sale del diagnóstico, no de una tabla genérica, y queda por escrito antes de partir.
Sí. El día de la entrega el sistema recién se encuentra con la realidad, y siempre aparecen ajustes. El soporte y la mantención se acuerdan por escrito antes de empezar, con alcance claro: qué cubre, en qué plazos y qué se cobra aparte.
Es lo primero que miramos. Si tu ERP, tu contabilidad o tu pasarela de pago funcionan, se conectan en vez de reemplazarse. Reemplazar lo que sirve encarece el proyecto y alarga el plazo sin darte nada nuevo.
Sí, y es el caso más común. Un Excel que aguantó el crecimiento del negocio es una buena especificación: ya tiene las reglas, los estados y los cálculos. El trabajo es llevarlo a una base de datos donde varias personas puedan trabajar a la vez sin pisarse, y donde nada se rompa al arrastrar una fórmula.
Depende del alcance, y no publicamos precios porque una cifra sin conocer tu operación no le sirve a nadie. La implementación se cobra una vez por fase, y la infraestructura por lo que efectivamente consume al mes, no por un número fijo adivinado de antemano. La calculadora de arriba sirve para ordenar la conversación antes de hablar de plata.
¿Te quedó otra duda?
PregúntanosLos criterios que aplicamos en cada proyecto, escritos. Escríbenos y te mandamos el documento completo.
Una mensualidad fija esconde el riesgo del consumo real. Cuando el catálogo crece, alguien paga la diferencia en silencio. Este es el modelo que lo evita.
Cobrar por el cronómetro real castiga usar bien las herramientas. Acá está el criterio para valorizar por lo que la pieza vale, no por lo que costó teclearla.
Una operación entera es un proyecto de un año que nadie puede entregar de golpe. Partir por lo que más duele es más honesto y además funciona mejor.
Nuestro logo es un haz que atraviesa un prisma y sale en tres colores. Acá tienes que armarlo tú: gira los espejos para que la luz llegue a los tres objetivos.

Nivel 1 de 3
Gira las piezas para llevar el haz desde la izquierda hasta los objetivos. Toca una pieza para girarla.
Con teclado: flechas para moverte por el tablero, Enter o barra espaciadora para girar la pieza.
Mientras más nos cuentes acá, más concreta va a ser la primera respuesta. Solo el nombre, el correo y la necesidad son obligatorios.